Cómo quisiera poder vivir sin agua

“¿De dónde viene el agua que uso?”

“¿Tendrá calidad suficiente?”

“¿En qué actividades gasto el agua?”

“¿Qué cantidad de agua necesito al día?”

DP

Mujeres lavando la ropa en una fuente o domestic point en Kihurio

Preguntas como estas no me habían preocupado hasta hace muy poco tiempo. Diría que para nosotros, los occidentales, es prácticamente instintivo abrir el grifo y ver correr agua potable. Es algo incuestionable, ¿cómo no va a haber agua? Pero desde que vivo en Tanzania mi perspectiva está cambiando a pasos agigantados.

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Miembros del COWSO de Maore inspeccionan la obra de toma que coge agua del río Hingilili para abastecer a su comunidad.

Primero por mi trabajo. Llevo dos semanas recorriendo los sistemas de abastecimiento de Maore, Kihurio y Makokane. Todas estas poblaciones se encuentran en las faldas y mesetas adyacentes a las montañas Pare, de donde reciben el preciado recurso hídrico. El contraste entre la llanura y la montaña es muy fuerte. Pasamos de la exuberancia de la selva al desierto de acacias y baobabs en un suspiro. La escasez de agua obliga a estas comunidades a abastecerse mediante conducciones que vienen desde sus vecinos de arriba o de acuíferos que son recargados por los cursos de agua que bajan desde los altos de las Pare.

Pescadores secando pescado en el lago Kalimawe, cerca de Makokane

Cerca de Makokane pescadores secan sus capturas en el lago Kalimawe, alimentado por los ríos Yongoma y Hingilili que bajan de las montañas Pare, en el fondo.

Miembro del COWSO de Makokane mostrando los alrededores de su pueblo

Un miembro del COWSO de Makokane muestra los alrededores de su pueblo. Cerca del lago pronto aparece una estepa árida por lo que esta comunidad se abastece gracias a un sistema de bombeo.

El agua siempre es imprescindible para la vida, pero hay poblaciones más vulnerables que otras. Vivir aguas abajo y en una zona árida te hace depender fuertemente tanto en calidad como en cantidad de lo que hacen los usuarios de aguas arriba. Es aquí donde la gestión de los recursos se vuelve crucial para que un agua suficiente y segura llegue a todas las poblaciones. En ello juegan un papel fundamental los COWSOs (Community Owned Water Supply Organizations), asociaciones vecinales que gestionan los sistemas de abastecimiento de las comunidades. ONGAWA lo sabe, y por eso dedica mucho esfuerzo en la formación y fortalecimiento de estas entidades. Una comunidad con un COWSO responsable y eficiente operará las infraestructuras de una forma óptima que permita servir agua de calidad a sus vecinos y será sostenible en el tiempo al recaudar  tarifas justas que permitan afrontar el coste de mantenimiento del sistema.

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Miembro del COWSO de Kihurio revisa el estado de un filtro de gravas y arena dañado por una riada.

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Jose Antonio Mancebo, alias Babu, da instrucciones sobre mantenimiento en el desagüe de un depósito en Kihurio

Pero hay muchos retos por delante. Con la ayuda de los trabajadores de los COWSOs, el personal de ONGAWA y el profesor de la UPM José Antonio Mancebo he visitado captaciones, filtros, sedimentadores, depósitos, cámaras de válvulas y demás elementos de una red de abastecimiento. Haciendo mediciones e inspeccionando las instalaciones hemos buscado las debilidades y  pensado  las soluciones oportunas en cada caso. Poco a poco, cada paso cuenta, toda mejora es importante.

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Miembros del COWSO de Maore abren la tapa de un depósito para medir el caudal de agua que está entrando al mismo. Al fondo la fuente del agua: las montañas Pare.

Mama con Turbidímetro

Es necesario involucrar a la población para que sea consciente de la importancia de la calidad del agua. Se prestó el turbidímetro a esta mujer de Maore para que viera el trabajo que lleva a cabo su COWSO.

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Bidyanguze, trabajador de ONGAWA, presta el turbidímetro a otras mujeres curiosas por nuestra visita

Segundo, por el día a día. No es lo mismo contarlo que vivirlo, una cosa es hablar de las deficiencias de un sistema y otra es sufrirlas. Cuando llegué a Same me llamó mucho la atención ver la ciudad llena de grandes depósitos de plástico con nombres comerciales poderosos como symba tanks (tanques león) o kiboko tanks (tanques hipopótamo). ¿Por qué? El sistema no puede abastecer a todos los barrios de la ciudad de forma simultánea, y se producen cortes selectivos. Majengo, el barrio donde se encuentra mi casa y la casa de ONGAWA recibe agua los martes y los sábados por la mañana. En esos días se aprovecha para llenar el depósito del patio, del que se consume durante el resto de la semana. Estos depósitos pueden estar elevados unos metros, lo que permite tener presión suficiente para distribuir agua a toda la casa, o a nivel del suelo, lo que obliga a cargar con cubos desde el depósito al lugar de uso. La realidad es que de los dos días teóricos de suministro, normalmente solo llega agua uno, y no siempre es capaz de llenar los tanques con agua suficiente para el resto de la semana.

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La casa de ONGAWA tiene dos tanques. El elevado suministra agua a la red de la casa. El inferior sirve de reserva y dispone de una pequeña bomba para elevar el agua al tanque superior cuando éste se vacía.

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Mi casa solo cuenta con un tanque al nivel del suelo. Como la presión no es suficiente es necesario cargar el agua con cubos.

Aún con sus pegas y fallos, en verdad me siento afortunado por tener depósitos de agua a mi disposición. Y cuando más lo valoro es al ver que el depósito se vacía y todavía quedan días hasta el próximo suministro. Las soluciones entonces pasan por pedir agua a los vecinos que con suerte hayan llenado sus tanques, comprar agua a los aguadores que venden por las calles o desplazarte una distancia considerable hasta una fuente y cargar el agua de vuelta a casa. Durante esos días se vive con el agua racionada y la casa se llena de cubos, barreños y garrafas. Cada gota es preciosa pues tienes muy presente el trabajo que ha llevado el traerla hasta ahí, y hay acciones como tirar siempre de la cadena que llegan a parecerte un lujo extravagante. Cambio de perspectiva. Y entonces pienso que esos “días funestos” sin agua cerca, son la realidad de muchas personas durante toda su vida.

Mujeres, niños y burros de camino a por agua cerca de Kihurio

Como cada día, mujeres, niños y burros de camino a por agua en Kihurio

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