Dos meses en Perú

Pues parece mentira pero ya ha pasado un tercio de mi estancia en Perú. Justo ayer hizo dos meses que aparecí en esta oficina. Han sido dos meses de adaptación y trabajo. Dos meses de choque cultural, idiomático y climático. Hoy os quiero contar un poco más sobre mi trabajo, sobre qué he venido yo a hacer a Perú.

Vengo dentro del proyecto de Compromiso y Desarrollo de ONGAWA en convenio con la AECID. Este proyecto en Perú se traduce en 3 actividades principales para mi: Estudio de Huella Social TIC, Capacitación en Gestión empresarial aplicada a negocios TIC y un concurso de Alianza Publico Privadas para el desarrollo humano. No os voy a aburrir con todo lo que hago/hacemos pero os voy a contar las cosas que me están aportando estas tareas que creo que es más interesante para vosotros.

Este es mi tercer trabajo y tengo que aprenderlo todo otra vez y desaprender mucho más. En ciertas cosas siento que me faltan tablas, pero tengo unas compañeras que me dan las claves para sacar adelante las tareas. Así que me siento muy afortunada por la oportunidad que me han dado de realizar este voluntariado de larga estancia.
En general estoy teniendo que contacta con empresas para realizar mi trabajo. Esto tiene una parte de choque cultural y de asumir tareas nuevas para mi. Representar a ONGAWA en ciertas ocasiones para mi es una responsabilidad y un honor. Hasta ahora nunca había tenido que realizar un trabajo de contacto con empresas tan intensivo. Había hablado con empresas en trabajos anteriores y con organizaciones como voluntaria en España. Pero aquí tengo que aprender todo otra vez. Porque acá no es que no des con alguien, es que no le ubicas, y así todo. En la primera semana tuve que aprender a presentarme por teléfono y a ratos no entendía nada de lo que me decían. Además Inma no es un nombre usado acá y siempre creen que digo Irma, así que he pasado a ser Inmaculada o Inma de Inmaculada. Lo que no dejaré de tener que hacer es pedir que me deletreen los nombres, apellidos y correos, qué lío! Pero ahora ya no hay miedo, hasta hay quién me reconoce con solo saludar al descolgar el teléfono. También he tenido que presentarme en frío a gente al finalizar un congreso, ir con mi tarjeta y decirle a alguien que si tiene un momento para que le hable de mi libro. Y aunque la primera vez me puse nerviosa porque era un directivo de RSE y yo me sentí muy pequeña, fue tan amable y respondió a mis correos que ya no he vuelto a sentirme pequeña ni a tener problemas en acercarme. Porque realmente sé que lo que les voy a contar es interesante (es ONGAWA, es genialoso no hay duda) y tiene un papel en esta realidad y la gente lo valora. Ya si les llega el tiempo para seguir el contacto o les encaja en sus actividades es algo que yo no puedo controlar.
En los cursos el contacto con los alumnos ha sido una experiencia autentica, porque eran personas con perfiles diferentes y con muuuuuchas ganas de aprender y aportar. Aquí me sale la vena docente porque trabajé 3 años de profe. Me han dado una perspectiva de Perú nueva, la de emprendedores/as, universitarios/as, profesoras de económicas, … Y las docentes que tenemos, todas puras mujeres, profesionales con mucho que aportar. He aprendido de las ganas de la gente y los problemas a los que se enfrentan, como la falta de acceso a formaciones específicas o una normativa y burocracia que fomente llevar a la práctica sus ganas. Así que aquí estamos con las TIC aportado lo que podemos y abriendo las puertas que nos encontramos.
Este proyecto de Compromiso y desarrollo se basa en mejorar la contribución al desarrollo humano y la lucha contra la pobreza. Con la huella pretendemos ver los efectos que un proyecto TIC tiene en el desarrollo humano de una comunidad. Con la capacitación queremos orientar esa contribución, haciéndola más eficiente y positiva. Con el concurso queremos premiar y fomentar las alianzas entre el sector privado y el público (ya sea gubernamental u organizaciones sociales) que tengan un factor de desarrollo humano.
Y bueno esto es lo que se me ha perdido a mi acá en el Perú y con lo que voy a seguir trabajando los próximos 4 meses que me quedan.

Seguimos!

Equipo Perú

El equipo de Perú después de una reunión de equipo, solo falta la sección de Cajamarca (Tomás y Dilmer). De izquierda a derecha: Elvira, Inma(yo), Marta, María del Mar, María, Alex, Andrés, Lucía, Aurora y Odile.

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Un comentario en “Dos meses en Perú

  1. Pingback: Mi experiencia de voluntariado en Perú | Suelas gastadas

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