Un día en Nicaragua

Por ELEONORA BARONE

Las diez de la noche, llegamos a Managua y de repente el calor del trópico nos acoge!

La mañana siguiente cogemos el bus para llegar a nuestro destino final Jinotega, donde nos espera Rosa con su hermana para llevarnos a su casa!

Qué suerte estar alojadas en casa de Rosa y en una ciudad más al norte de Managua que nos regala un poco más de fresquito y un paisaje precioso de montes suaves que nos hacen intuir lo verdes que deben de llegar a ser en la temporada de lluvia.

Jinotega_elonora

Jinotega es una ciudad muy bonita, asentada en un valle y rodeada de montes llenos de vegetación y plantaciones. Las casitas son bajas y coloradas y a cada lado una pulpería o una clínica dental….he he he…algo me dice que Nicaragua es el país con más clínicas dentales y más iglesias evangelistas que nunca haya visto!

La mañana es fácil despertarse a las 6.00/6.30, el sol ayuda!. Tenemos que estar listas para las 7.45 para que Don Carlos, el chofer, nos pase a recoger para llevarnos a visitar las comunidades rurales de La Breiera en San Rafael del Norte. El día empieza con aire fresco, desayuno de fruta y paseo en coche para la carretera del norte. Pasamos delante del lago de Jinotega, me encanta!

Llegamos a la comunidad a las 8.30 y paramos en la casa de Doña Josefa donde nos esperan tres mujeres de la comunidad para acompañarnos en el recorrido del día. Tenemos que entrevistar las personas de la comunidad de la Breiera y pasarles una encuesta para levantar datos respecto a la situación del agua y saneamiento y sus prácticas higiénicas.

Las casas son de madera con techos en uralita, las parcelas no muy grandes pero con bastante vegetación. A veces muchos animales, cerdos y gallinas, mayoritariamente. Muchos tienen agua potable, otros tantos tienen letrina aunque su estado no es bueno. Las mujeres participan poco en las encuestas pero destacan algunas amas de familia con más energía y capacidad de resolución de problemas que todas nosotras juntas. La simplicidad de la vida que conducen y de los hogares donde viven no impiden una acogida hospital y el ofrecimiento de algo de beber o de algo de fruta o café. Muchas sonrisas, algunas dudas, muchas esperanzas. Pocos los reacios a participar y por lo general mucha aceptación de ONGAWA, lo cual nos hace sentir que el trabajo de años tiene sus frutos.

Las horas pasan y el calor aumenta, pero nos quedan unas familias por visitar. Las mujeres que nos acompañan son muy colaborativas no obstante tengan muchas más cosas que hacer en su casa que aquí dando vueltas por la comunidad! Increíble su energía y sus ganas de mejorar las cosas! Don Carlos nos espera sonriendo al final de la mañana, son las tres, por hoy es todo! Me muero de hambre….he he he he…pero hemos comprado unas galletas en la panadería de al lado de casa de Rosa, que repartimos entre todas!

Volvemos. Ahora toca preparar la siguiente visita y ordenar los datos recogidos. Todavía nos queda trabajo!

Equipo!

Por la noche vamos a cenar en el restaurante el Olivo, nuestro favorito! Hablamos y hablamos y hablamos…de todo y de más….imaginaros Rosa, Raquel y yo, cenando en el fresquito de la noche delante de una carne asada y unos riquísimos tostones!

Los que más me ha gustado:

Las charlas con Rosa, su visión del mundo, sus cuentos de las historias de Jinotega y su pasión por la vida, por las personas y como no, por cambiar el mundo! La gente de las comunidades rurales, las dificultades en su día a día y la alegría que estaba estampada en sus sonrisas; El paisaje y la cultura, otro mundo, otra comida, otra energía para llenar ojos, oídos y corazón; Los tostones y la fruta; El trabajo en la oficina y la participación en los proyectos juntos con los técnicos de ONGAWA; Los buses americanos que cogíamos para desplazarnos en el país donde se mezclaban risas, gente de pie apretada, mujeres pasando con comida, calor, aire fuerte que entra por las ventanas y te deja los ojos secos, niños guapos y el tipo de la compañía recogiendo dinero con calma…el paisaje entra y sale del vidrio, el calor te envuelve, todos somos iguales!; Mi compañera de viaje, una persona maravillosa sin la cual la experiencia no hubiera sido la misma. Un tándem perfecto tanto en el trabajo como en el viaje.

Creo que nos hemos ganado el nombre de TODO TERRENO!

Viva!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s